La Ansiedad y Salud Permanente

La Ansiedad y Salud Permanente

“Pan nuestro de cada día”. Si, así como lo lees; La ansiedad y Salud Permanente, es una de las principales causas de consulta, responsable por el deterioro progresivo de alguno de nuestros órganos y sistemas, origen del desarrollo de enfermedades de manifestación aguda y de franca tendencia hacia la cronicidad. El tema, es abordado como “La ansiedad y Salud Permanente”: Trastorno o Potencialidad, por uno de nuestros grandes y más reconocidos Psicólogos clínicos del País, quien muy amablemente y en aras a colaborar con tu crecimiento, en el conocimiento del tema Salud-Enfermedad, nos da una visión diferente, más amigable, sobre el tema de la Ansiedad. Eh aquí su reflexión: 

La Ansiedad y Salud Permanente: Trastorno o Potencialidad                 

Cada vez es más frecuente escuchar por parte de muchas personas que asisten a consulta tanto de medicina general o especializada como psicológica, referir que se sienten aquejadas por problemas de ansiedad y salud permanente. Relatan que “se sienten nerviosas, estresadas o tensionadas”; afirman que les cuesta mucho trabajo dormir porque se ponen a pensar en problemas o situaciones que no han logrado solucionar, que se despiertan durante la noche sin poder volver a conciliar el sueño; incluso, algunas de ellas, manifiestan que frente a diversas circunstancias experimentan cierto “desespero” sin lograr tener claridad sobre aquello que se los genera. 

De acuerdo con la definición del Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, la ansiedad y salud permanente es definida como “Estado de agitación, inquietud o zozobra del ánimo”. Seguidamente se define también como “Angustia que suele acompañar a muchas de las enfermedades, en particular a las agudas, y que no permiten sosiego a los enfermos. Algunos textos de psiquiatría consideran que “la angustia o ansiedad es la emoción más universal que existe” reconociendo que además posee funciones adaptativas. Cuando se habla de “Trastorno de ansiedad”, suele pensarse que la sintomatología que lo identifica está caracterizada por: Desasosiego o inquietud motora, fácil fatigabilidad, irritabilidad, tensión muscular, dificultad para concentrarse y trastorno del sueño, principalmente. 

Si bien, para la mayoría de las personas, la ansiedad y salud permanente es vista de manera negativa hasta el punto de desear incluso “no sentir ansiedad”, la realidad es que la ansiedad hace parte inherente de la vida de todo ser humano; más aún, se constituye en muchas ocasiones en un “acicate”, en un “motor” que impulse a la persona a hacer o a realizar actividades que son necesarias y valiosas para su salud. Dicho de otra manera, si la persona no experimentase cierto grado de ansiedad, no se levantaría ni siquiera de su cama en la mañana; podría atropellarlo  un carro porque no sentiría la necesidad de agilizar el paso al cruzar una calle, pese a que vea que un carro viene a cierta distancia y dejaría de realizar muchas de las actividades que realiza de manera cotidiana. 

De todo esto es posible concluir que la ansiedad en sí misma, no es mala o buena; lo que no es conveniente para la salud, es tener altos niveles de ansiedad. Toda persona necesita cierto grado de ansiedad para desarrollar su vida de manera saludable, pero la clave está en la manera como se manejan esos niveles de ansiedad para que no se tornen poco sanos. Vale la pena dejar de estigmatizar la ansiedad y comprender, que la ansiedad y salud permanente en niveles adecuados, contribuye al desarrollo de la persona y a llenar de sentido su existencia. Otro pilar fundamental, para una SALUD PERMANENTE. 

Luis Fernando Velásquez Córdoba.

Psicólogo clínico.

Clínica Diagnóstica Especializada

Fundación Santa María

Congregación Mariana.

 

Si deseas contactar al Dr. Luis Fernando Velásquez C., escríbele al correo electrónico

luvelcor@une.net.co


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